Volando de Santiago de Chile a Buenos Aires (Ezeiza) por LA455




El martes 3 den Enero del 2017 volví de pasar las fiestas en Santiago por el vuelo LA455 de LATAM.

Llegar al Aeropuerto es relativamente rápido, ya que si bien salí del otro lado de la ciduad, en el barrio de Las Condes, las autopistas de santiago hacen que llegar desde casi cualquier lado sea muy rápido y sin peajes 😉

Me llevó un amigo y el aeropuerto estaba cargado con gente pero, como era de esperar, el check-in de LATAM iba rápido. Ese es un tip general en los aeropuertos: en sus hubs las aerolíneas tiene todo super optimizado, ahí es donde juegan “de local”. Les pedí que me impriman un boarding y me fui a ingresar al pre-embarque.

Un detalle muy raro del aeropuerto de Santiago es que uno hace migraciones antes de hacer seguridad, cosa que en todos los otros vuelos que he tomado es al revés. En la foto se puede ver por donde se entra a la derecha y a la izquierda las garitas de migraciones, la foto está sacada antes de pasar por seguridad.

Luego entré al aburrido pre-embarque internacional, no sin antesolvidarme mis monedas en las bandejas de seguridad.

Obviamente se ven muchos aviones de LATAM, acá estaba este 787 esperando para salir.

También se ve varios caidos en combate, presumiblemente esperando algún vuelo a Oceanía (vía LATAM o Qantas).

Curioso del aeropuerto de Santiago es este sector para familias, para que todos se animen a volar

Mi vuelo salía de una de las puertas de abajo, por lo que no habría manga. En Buenos Aires nos quejamos que nos hacen falta muchas mangas pero en Santiago aparentemente están igual, ni mi ida ni mi vuelta fue por manga en Santiago, pero si en Buenos Aires (una en Aeroparque)

Lo bueno era que el espacio era grande, aunque la gente ya hacía cola para salir mucho antes de que anunciaran el embarque, que empezó un poco demorado.

Me subí al micro, que los #AvGeek disfrutamos porque nos da la oportunidad de ver los aviones de cerca y en este caso ver como poder observar las obras de expansión del aeropuerto.

Me subí al A321 de LATAM y me había tocado el CC-BEC, que empezó a volar en el 2014 y luego como LATAM. Tengan cuidado con el asiento que eligen que en este A321 hay algunos que no tienen ventanas y adivinen quien se eligió uno. Una tragedia.

Salimos en horario y después de nivelar rápido nos dieron en desayuno, compuesto por un café, un jugo y un Muffin, el cual estaba tan bueno que sin darme cuenta me comí el papel, fui engañado por el envoltorio de plástico,

La distancia en las piernas estaba bien, me parece que un poco mejor que en los A320.

Lo bueno es que me tocó cerca de la puerta de seguridad y podía observar como se movían los TCP y pude ver la clásica banda de REMOVE BEFORE FLIGHT.

El vuelo llegó demorado casi una hora por cuestiones climáticas como muestra FlightRadar24. En un momento pensé que estábamos encarando para desviarnos a Rosario, aunque terminamos aterrizando en Ezieza.

Al lado teníamos un ex TAM en el mediodía lluvioso.

Pasé muy rápido por inmigraciones y en las cintas de equipaje estaba bastante tranquilo. Como anécdota me acuerdo que un trabajador del aeropuerto metió la cabeza del otro lado de la cinta y saludó a alguien que estaba del otro lado con “Como andás, parásito?” y unos cuantos que estábamos ahí esperando las valijas largamos una carcajada. Que lindo sentirse en casa tan rápido.

En aduana mi valija pasó directo por el scanner, aunque lo que traía estaba por debajo de la franquicia, yo no encontré Santiago tan barato como me lo habían contado.

Así concluyó mi viaje a Santiago por las fiestas 2016/2018.